¿La conoces?

«El secreto no es correr detrás de las mariposas… es cuidar el jardín para que ellas vengan hacia ti». Habrás escuchado alguna vez esta frase de Mário de Miranda Quintana ( 1906 – 1994) escritor y traductor brasileño. Y el beato Francisco Palau afirma: «Nuestra alma es un jardín (…) El jardín es la Iglesia, el jardín es el alma.» (Mes de María, Intr. 1, 2ª)

Es María, Madre de Dios, Señora de las Virtudes. Ella supo cuidar el jardín de su alma, trabajó por embellecerlo con las flores de sus virtudes, con las actitudes que agradan a Dios y hacen bella a la persona. Por dentro y por fuera.

Este mes la recordamos con cariño, la miramos y la admiramos, y la vemos como imagen viva de la Comunidad, de la Iglesia. Como nuestro modelo.

Busca cada día, hoy también, un rato para charlar con ella. Que esa hábil Jardinera te comparta sus tips de jardinería divina, el secreto de la abundancia del amor

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