Del corazón de una hija o de un hijo de Francisco Palau brota esa voz: «Por la Iglesia yo daré mi corazón y todo lo que soy». Brota la conciencia del don hermoso, de la llamada a la vida y al servicio a esa Iglesia, que es Dios en unidad con los próximos.

En la jornada en la que recordamos el misterio de la Encarnación de la Palabra, el Hijo de Dios. También el sí de María, su confiada respuesta a la invitación, a gestar y proteger la vida, por parte de Dios.

En la jornada de insistir en el valor de la vida, desde su inicio hasta la muerte natural, del acento fuerte en las actitudes PRO-VIDA… Oramos porque se cuide la vida en todas sus etapas, que sean respetados los derechos humanos de toda persona, que el abuso y la violencia nunca más corrompa la hermosura de la creación querida por Dios.

Queremos compartir ese testimonio de unas experiencias de la acción salvadora de Dios en nuestras vidas; un mensaje que se hace alabanza y compromiso. Agradecimiento. Ofrenda y entrega.

 

YO ME DOY A TI (POR LA IGLESIA)

Desde el seno de mi madre, escogida y amada,
Tú mi corazón creaste.
La Trinidad en mi interior e inscrita en él una pasión.
Salí si te encontraba, guiada por el deseo;
Tu belleza revelaste,
me enamoraste de verdad y ya no quise nada más.
Sino servirte siempre más con todo lo que soy.
Por ti, responderé que sí a esta vocación.

Por la Iglesia yo daré mi corazón y todo lo que soy
Pues yo vivo y viviré…Por la Iglesia.

Llamadas a crear lazos de comunión,
como hijas del amor,
viviendo la fraternidad y contagiando caridad.
Vivimos para darnos, Francisco es nuestro ejemplo.
Un sólo corazón
que late fuerte para amar a Dios y el mundo en la unidad.
Y yo, ¿qué te puedo decir si sabes de mi amor?
Por ti, responderé que sí a esta vocación.

Canta: Iris Pinto
Música y letra original (aquí la segunda estrofa): Mn. Joan Àguila
Adaptación (letra de la primera estrofa): Bless Llave, Karina Blanca Farías Torres, Teresa Velásquez, Elzbieta Strach